La ancheta, un regalo de tradición

La ancheta, un regalo de tradición

Otorgadas muy a menudo con la intención de homenajear a un agasajado generosamente, las anchetas son uno de los regalos más populares en los países del cono andino, esto es Venezuela, Colombia, y Ecuador. Pueden ser regalos de cumpleaños, como es tradición en España, de donde provienen, se caracteriza por una profusión de objetos, generalmente comestibles, rematados por una bebida espirituosa, vino, sangría o aguardientes, como se estila en Ecuador. El contenido de una ancheta varía, lo que no es su intención de otorgar regalos originales por parte de quien la ofrece; es una manera de resaltar la generosidad y también la riqueza de motivos que pueden estar contenidos en esas canastillas de mimbre con cinta, tarjetas y envoltorios en papel celofán. Su presencia se acostumbra para navidades, nacimientos, bodas, o también como regalos de amor, al incorporarle chocolates blancos, trufas y osos de peluche en el caso de que haya una destinataria, o cigarros, bebidas alcohólicas fuertes o quesos amargos en el caso de que sea un destinatario. De origen humilde, algunos afirman que proviene de la región vasca de la península, la canasta repleta de vituallas era, en principio, llevada por las marchantas que iban al mercado, llevándola colgada de sus robustos brazos. Es de presumir que de esas épocas, albores del Siglo XV, provengan las palabras “Tapas” y “Viandar” dado que los comestibles que proveían las marchantas se comían a la vera de los caminos. Las anchetas en Colombia han diversificado su mercado: ahora también hacen parte de las celebraciones corporativas. En el entorno empresarial es de buen recibo que éstas no sólo carguen los comestibles sino también licores finos y por lo general, son dadas a directivos como una muestra de respeto o reciprocidad, si es del caso de altos mandos obsequiándose a sí mismos. En muchas ocasiones, las anchetas se arman de acuerdo a presupuesto; sin embargo, algunas tiendas de coleccionistas venden tamaños de éstas a precios diferenciales. Es lógico: a veces la compra al por mayor puede resultar económica para el presupuesto del que va a darla como regalo. Pero lo que no puede cambiar es el impacto del homenajeado al recibirla. Sorpresa y alegría en iguales cantidades. Es que, al final, lo que cuenta es el detalle... aquella generosa muestra de aprecio que cabe en una canasta de mimbre. La confitería tiene un amplio catálogo de regalos para todas las ocasiones. Hay muchas más festividades en las que un pequeño detalle hace la diferencia. Fuente: Confitería Colombiana